La metodología GAGE (Gobierno Abierto, Equidad de Género y Acuerdo de Escazú) fue concebida como una herramienta práctica para fortalecer la gobernanza ambiental en los Consejos Asesores de las Áreas Naturales Protegidas. GAGE pone el foco en cómo se toman las decisiones, quiénes participan en ellas y en qué medida esas decisiones se traducen en acciones corresponsables, transparentes e incluyentes en los territorios.

Para ello, evalúa diez criterios clave que permiten observar el funcionamiento real de los Consejos Asesores: inclusión, equidad con perspectiva de género, autonomía, transparencia, rendición de cuentas, corresponsabilidad, incidencia, capacidad gerencial, sostenibilidad financiera y capacidad técnica. En conjunto, estos criterios permiten identificar no solo brechas, sino también prácticas exitosas que fortalecen la participación pública efectiva y la democracia ambiental en las ANP.

La metodología GAGE es de acceso público y puede consultarse en el siguiente enlace.

Tras aplicar y evaluar la metodología en distintos Consejos Asesores, uno de los hallazgos más relevantes es que cuando GAGE se implementa como un proceso continuo de mejora, genera cambios concretos en la forma de organizarse, deliberar y asumir responsabilidades colectivas. Estos cambios se reflejan tanto en ajustes operativos —como reglas claras de participación o mejores prácticas de gestión— y en transformaciones más profundas relacionadas con la equidad, la rendición de cuentas y la apropiación social de las decisiones.

Este artículo presenta testimonios de éxito derivados de la aplicación de la metodología GAGE, a partir de dos experiencias en los Consejos Asesores: Parque Nacional Cabo Pulmo y Área de Protección de Flora y Fauna Balandra. Ambos casos muestran cómo los principios de Gobierno Abierto y del Acuerdo de Escazú pueden materializarse en prácticas cotidianas, fortaleciendo la legitimidad de los Consejos Asesores y su capacidad de incidir en la conservación y el uso sostenible de las Áreas Naturales Protegidas.

Cabo Pulmo: gobernanza efectiva con corresponsabilidad y equidad

Foto: Gustavo Danemann / Pronatura Noroeste

La metodología GAGE busca fortalecer las capacidades de las personas consejeras para que participen de manera más informada, corresponsable y activa en la toma de decisiones. En el caso del Consejo Asesor del Parque Nacional Cabo Pulmo, estos avances se apoyan en procesos que han sido utilizados para fortalecer la corresponsabilidad al interior del Consejo, incluso antes de la evaluación GAGE. Un ejemplo de ello es el video: “El rol del buen consejero”, elaborado en el año 2021 por Pronatura Noroeste con el objetivo de fortalecer las capacidades de las personas integrantes de los Consejos Asesores de Áreas Naturales Protegidas.

Esta herramienta ha sido utilizada en Cabo Pulmo para reforzar el conocimiento sobre el papel, los derechos y las responsabilidades de quienes participan en el Consejo, promoviendo una participación más consciente y comprometida. En el marco de la aplicación de GAGE, este tipo de insumos formativos se reconocen y sistematizan como buenas prácticas que contribuyen a una gobernanza máscorresponsable.

De manera complementaria, la equidad con perspectiva de género se ha traducido en decisiones operativas concretas. Los horarios y sedes de las reuniones se definen considerando las jornadas laborales tanto de mujeres como de hombres, de forma compatible con las actividades turísticas y de servicios, lo que facilita la asistencia de todas las personas. Al respecto, Norma Sánchez, integrante del Consejo Asesor, señala: “Las reuniones se realizan generalmente en la comunidad de La Ribera, lo que facilita el desplazamiento de las personas participantes y fomenta una mayor asistencia”. Asimismo, el reglamento interno fue actualizado para incorporar la perspectiva de género, impulsando una mayor participación de mujeres y jóvenes. El Consejo también avanza hacia la implementación de espacios de cuidado para infancias, con el objetivo de eliminar barreras que limitan la participación de consejeras que son madres.

En materia de rendición de cuentas, el Consejo incorporó un mecanismo sencillo pero significativo, donde cada sector presenta cartas de respaldo de sus representados para legitimar a quienes participan en las sesiones. Este ejercicio fortalece la representación y refuerza el vínculo entre el Consejo y las comunidades o sectores a los que representan.

Respecto a la capacidad gerencial y transparencia, el Consejo ha profesionalizado su funcionamiento mediante prácticas claras y sistemáticas. Las convocatorias y agendas se envían con antelación y se creó un grupo de WhatsApp para compartir documentación.  Además, las minutas se elaboran el mismo día de la sesión, se firman y se distribuyen en un plazo máximo de tres días. Estos ajustes han fortalecido la continuidad de los trabajos, la memoria institucional y la confianza entre las personas integrantes.

Finalmente, en términos de incidencia el Consejo cuenta con el Subconsejo del Programa de Uso Público, un espacio que ha venido operando desde hace varios años y que ha incidido directamente en la toma de decisiones sobre el uso y no uso de los sitios de buceo. En el marco de GAGE, este tipo de acciones se reconocen como buenas prácticas de gobernanza colaborativa que tienen un impacto directo en la gestión del ANP. Como explica Norma Sánchez: “Este espacio permite definir anualmente qué áreas se utilizan, cuáles se cierran temporalmente para su recuperación, así como el número de buzos, embarcaciones y actividades permitidas, contribuyendo tanto a la adaptación al cambio climático como a la conservación del ecosistema”.

Balandra: transparencia y reglas claras para una participación más amplia

Foto: Ana Harumi Hayashida / Causa Natura Center

En el Consejo Asesor del Área de Protección de Flora y Fauna Balandra, los resultados de la metodología GAGE se reflejan de manera particular en avances de transparencia y rendición de cuentas. Después de la aplicación de GAGE, se iniciaron jornadas de reuniones sectoriales que permitieron ampliar la base social del Consejo Asesor, registrar a personas interesadas y establecer canales de comunicación para informar sobre las decisiones, sus impactos y las oportunidades de participación.

Jorge Iván y Ana Paula, integrantes del Consejo Asesor lo relatan así: “Iniciamos con jornadas de reuniones sectoriales en donde participaron tanto personas organizadas como ciudadanía en general de la ciudad de La Paz, para que conocieran quiénes los representan dentro del Consejo”. Este ejercicio permitió que más personas comprendieran cómo las decisiones del Consejo pueden beneficiarles o afectarles, y que supieran que existen espacios para expresar sus opiniones y preocupaciones.

Asimismo, la transparencia se fortaleció mediante una página web donde se publican minutas y actividades del Consejo, lo que facilita el acceso a la información y reduce las asimetrías entre quienes participan directamente en las sesiones y las personas que dan seguimiento a los procesos desde fuera.

La página del Consejo Asesor de la APFF Balandra puede ser consultada en el siguiente  enlace.

En cuanto a la capacidad gerencial, se establecieron reglas claras para el desarrollo de las sesiones, incluyendo tiempos definidos para ponencias y participaciones, así como dinámicas que propician reuniones más ejecutivas y ordenadas. Estas mejoras han favorecido una participación más activa, y han permitido transitar de reuniones extensas y poco efectivas a espacios de toma de decisiones más productivos.

Estos cambios han contribuido a una gobernanza más amplia e incluyente. Al respecto, Jorge Iván y Ana Paula señalan: “Tenemos un antes y un después en cuanto a gobernanza; ahora todas las personas se incluyen dentro de las reuniones y buscamos que los consejeros participen no solo en las actividades del Área Natural Protegida, sino también en la elaboración de documentos como el Programa de Uso Público”.

Finalmente, un avance clave fue el fortalecimiento de la sostenibilidad financiera, mediante la selección de un mecanismo que permite contar con recursos para la operación del Consejo y para dar seguimiento y apoyo a las actividades del ANP. A ello se suma la elaboración de un plan de trabajo alineado con el Programa de Manejo del Área Natural Protegida en materia de adaptación al cambio climático, integrando esta agenda de manera transversal en el quehacer del Consejo

En conjunto, estas experiencias demuestran que la metodología GAGE ha sido una herramienta pertinente y útil para ayudar a fortalecer la gobernanza ambiental y climática de las Áreas Naturales Protegidas, al traducir los principios del Acuerdo de Escazú — acceso a la información, participación pública y rendición de cuentas— a prácticas concretas que fortalecen la corresponsabilidad, la equidad y la capacidad de incidencia de los Consejos Asesores, contribuyendo así a la implementación territorial de la NDC 3.0.

Tanto en Cabo Pulmo como en Balandra, estos avances no pueden entenderse sin el papel activo de las organizaciones de la sociedad civil que acompañan de manera sostenida a los Consejos Asesores. Organizaciones como Pronatura Noroeste y Efecto Arena han tenido una incidencia clave en la generación de capacidades, la facilitación de procesos participativos y el fortalecimiento de prácticas de gobernanza más transparentes, incluyentes y corresponsables.