¿Por qué su implementación?

Porque permite usar de manera más inteligente y estratégica los recursos limitados con los que cuentan las autoridades, comunidades y organizaciones para vigilar nuestras costas. Esto ayuda a focalizar esfuerzos donde más se necesitan, mejorar la vigilancia, proteger ecosistemas marinos y asegurar la pesca sustentable de la que dependen miles de familias. Además, es adaptable a diferentes regiones y fuentes de información, por lo que puede convertirse en un aliado clave para las políticas públicas y la conservación marina.

¿Qué se requiere para su operación?

1. Definir el área de interés

Seleccionar una zona costera o marina con antecedentes de pesca ilegal o que requiera monitoreo prioritario. Identificar actores clave (autoridades, comunidades, organizaciones civiles) para la implementación local.

2. Recolectar y preparar datos

Variable objetivo: registros históricos de irregularidades (provenientes de radares como M2, bitácoras, reportes de inspección, etc.). Variables predictoras: Temporales, Climáticas y Espaciales Validar, limpiar y preprocesar los datos (detección de valores faltantes, formatos inconsistentes, etc.). Usar un sistema de indexación como H3 (hexágonos espaciales jerárquicos) para uniformar el análisis geoespacial para permitir visualizar y analizar la actividad en celdas comparables.

3. Entrenar el modelo

Elegir un algoritmo de clasificación robusto ante datos ruidosos y desbalanceados (como Random Forest). Balancear el dataset si es necesario (por ejemplo, mediante undersampling). Evaluar la importancia de variables y eliminar aquellas con baja varianza. Ajustar hiperparámetros. Aplicar regresión isotónica para calibrar probabilidades de predicción. Implementar una API REST para generar pronósticos diarios o por periodo definido.

4. Visualizar resultados

Crear una herramienta web segura con mapas interactivos y filtros por fecha o riesgo. Incluir resúmenes destacados de zonas con mayor probabilidad de irregularidades para facilitar la toma de decisiones.

5. Capacitar usuarios finales

Asegurar que autoridades, comunidades y personal de vigilancia entiendan el uso e interpretación del predictor. Promover el uso de la herramienta como insumo para planificación y patrullajes.

6. Monitorear y mejorar continuamente

Recopilar nuevos datos conforme se usa el modelo y la herramienta. Retroalimentar el sistema con reportes de campo y validar predicciones. Explorar mejoras con nuevos algoritmos, más variables o técnicas como deep learning.

Documentación

Inglés | Español

Acceso a repositorio de GITHUB